Evidentemente , todos dependemos de alguna forma, emocionalmente de las personas a las que queremos. Deseamos que estén bien y que sean felices y si sufren, nosotros sufrimos.
Pero esta dependencia debe ser sana, y esto es el reto.
Para ello, vamos a trabajarnos esta semana desde la INTERDEPENDENCIA, es decir , ser consciente de todo lo que los demás suman en tu vida, y ser consciente de todo lo que sumas tu, en la vida de los demás
Durante esta semana, lleva tu atención a cómo te relacionas con las personas importantes de tu vida. Observa, en los pequeños gestos cotidianos, qué recibes de ellas y qué aportas tú, sin darlo por hecho ni exigirlo. Cuando aparezca la necesidad de controlar, de agradar en exceso o de sentirte imprescindible, detente un momento y pregúntate si estás actuando desde el miedo o desde el vínculo sano. Practica reconocer la interdependencia recordando cada día que los demás enriquecen tu vida, pero que tú también tienes un lugar propio, valioso y completo, sin necesidad de perderte para sostener la relación.