En la vida que llevamos, es complicado meter la detección de las emociones más difíciles a la velocidad de nuestros días.
Necesitamos ser capaces de parar y respirar para conectar con ellas.
Esta semana mi propuesta es justo esa, la de respirar. Necesitamos conectar con la respiración consciente ,durante dos o tres minutos para conectar nuestro sistema nervioso parasimpático.
Estos dos minutos, nos sacan de un estado de estrés permanente en el que somos incapaces de ver, abrazar y trascender nuestras emociones.
Respirar es un mecanismo natural y accesible que nos permite sentir lo que necesitamos en cada instante y solo esto, es un paso de gigante para nuestro bienestar y nuestra coherencia