Post Semanal

21 junio 2025

“Cuando no puedes con todo (y no pasa nada)”

Durante los últimos días he tenido varias conversaciones con personas muy distintas entre sí —alumnos, clientes, compañeros— pero todas compartían un mismo trasfondo emocional: la sensación de no estar llegando. De estar haciendo demasiado y, al mismo tiempo, de sentirse insuficientes. Una mezcla de agotamiento, culpa y autoexigencia que, por desgracia, se ha vuelto demasiado común.

Hay algo profundamente humano en querer cumplir, estar a la altura, sostener todo lo que hemos asumido… pero también hay algo profundamente dañino en esa creencia, tan extendida, de que deberíamos poder con todo. De que solo por el hecho de que “hay que hacerlo”, automáticamente deberíamos tener la energía, la disponibilidad emocional y la claridad mental para lograrlo. Como si fuéramos máquinas sin límites, sin días malos, sin altibajos.

Y la realidad es que no. No siempre podemos. Y no pasa nada.

Lo que sí pasa, en cambio, cuando intentamos mantener esa fachada de omnipotencia, es que empezamos a desconectarnos. De nosotros mismos, de nuestras necesidades más básicas, y también de quienes nos rodean. Empezamos a vivir en modo automático, movidos por la inercia de las tareas pendientes, por la urgencia de lo inmediato, por la presión de no parecer frágiles. Y cuando eso ocurre, dejamos de vivir desde la presencia y comenzamos a sobrevivir desde la tensión.

Una mente saturada no piensa mejor. Un cuerpo cansado no rinde más por insistir. Una emoción ignorada no desaparece, solo se transforma en ruido de fondo que interfiere con todo lo demás. Lo que necesitamos, muchas veces, no es más organización ni más fuerza de voluntad. Lo que necesitamos es volver. Volver a nosotros. Volver a ese punto en el que podemos sentir que, aunque no lleguemos a todo, seguimos siendo suficientes. Que descansar también es avanzar. Que no rendirse a la exigencia constante es, en sí mismo, un acto de valentía.

En mi propia práctica, tanto personal como profesional, he aprendido que parar no es fracasar. Parar es un acto de sabiduría. Es tomar conciencia del punto en el que estamos y darnos permiso para no forzarnos más allá de lo sostenible. Es recordar que somos seres humanos, no agendas con patas.

Así que, si esta semana te encuentras diciendo o pensando “no puedo con todo”, intenta no añadir encima el juicio. No lo conviertas en una derrota. Quizá simplemente sea una señal de que estás tocando tus propios límites. Y eso no te hace menos. Te hace real. Y desde ahí, desde esa honestidad contigo mismo, es desde donde empieza de verdad el autocuidado.

Tomando conciencia, viviendo en coherencia…

Suscríbete para recibir en tu correo mi post semanal

Sólo te envío un correo semanal con las 7 entradas de la semana. Tus datos se mantienen en privado. Lee la política de privacidad para más información.

¿Qué más puedo ofrecerte?

Mindfullness

Curso de iniciación

Formación en directo para grupos reducidos en versión online y presencial en Murcia durante 8 semanas.

Mindfullness

Curso avanzado

Formación en directo para grupos reducidos en versión online y presencial en Murcia durante 8 semanas.

Empresas

Liderazgo emocional

Formación para directivos y mandos intermedios en vivo para humanizar los equipos y a la generación Z.