Esta semana quiero compartir un vídeo sobre sexualidad. Y quiero hacerlo desde un enfoque claro y adulto. Para mí, el amor se sostiene sobre tres pilares fundamentales. Uno tiene que ver con el proyecto de vida: esa persona con la que construyes, con la que compartes valores, decisiones, dirección. Otro tiene que ver con la amistad profunda: la capacidad de divertirse juntos, de admirarse, de acompañarse, de hacer planes, de seguir eligiéndose en lo cotidiano. Y el tercer pilar es la vida íntima.
La vida íntima no es un complemento opcional ni un tema superficial. Es una dimensión central del vínculo. Sin embargo, sigue siendo un tabú. Nos cuesta hablar de deseo, de dificultades, de cambios, de bloqueos. Y cuando aparece un problema, en lugar de afrontarlo con honestidad, muchas parejas optan por el silencio. Poco a poco dejan de tocarse, de buscarse, de hablar del tema. La vida íntima desaparece sin conversación, sin revisión, sin cuidado.
Por eso quiero compartir este vídeo. Porque la sexualidad no se resuelve evitándola. Se cuida hablándola, comprendiéndola y tratándola como lo que es: una parte esencial del amor que también necesita atención, respeto y conciencia.