Esta semana escribe sobre tus relaciones pasadas y presentes sin juzgarte. Observa si aparece un patrón repetido: qué tipo de personas eliges, cómo te colocas tú en la relación y qué sueles tolerar aunque te haga daño.
Pregúntate desde qué lugar estás amando: desde la necesidad de ser aceptado, desde el miedo a estar solo o desde el deseo de compartir tu vida con alguien que te respete.
Anota qué aprendiste sobre el amor en tu infancia y cómo eso puede estar influyendo hoy en tus elecciones. No para buscar culpables, sino para entenderte mejor.
Termina cada día con una pregunta sencilla:
¿Estoy eligiendo desde mi herida o desde mi conciencia?