Esta semana usa el diario solo para una cosa: no llevarte todo contigo.
Al final del día, escribe durante dos o tres minutos. Nada más.
Anota qué se te ha quedado dentro de hoy. Algo que pese, aunque sea pequeño. No lo analices ni lo expliques demasiado.
Después escribe una sola frase:
“Esto no tengo que cargarlo ahora.”
Y deja ahí el día.
Si algún día no escribes, no pasa nada. No lo conviertas en otra obligación más.
El objetivo no es entenderte mejor, es descargar un poco antes de dormir.
Al final de la semana, pregúntate solo esto:
¿He aprendido a dejar algo en el papel en vez de llevármelo a la cama?