Esta semana te propongo escribir una carta, una carta a tu cuerpo.
Cuéntale cómo te sientes, cómo es tu día a día y qué haces para cuidarlo y respetarlo. Cuéntale todo lo que ha hecho por ti en esta vida, todo lo que ha hecho posible que hagas, que veas y que vivas. Un cuerpo que ha trabajado por ti, las 24h del día, durante los 7 días de la semana desde que naciste y que hasta aquí te ha traído.
Pídele perdón por las barbaridades que has podido hacer contra él y sobre todo, acepta su estado actual, desde un profundo respeto y amor propio.
Que la disfrutes, no hay nada como reconciliarse con uno mismo.