“La manera en que me hablo cuando algo va mal, condiciona mi capacidad de seguir.”
Escribe:
- ¿Qué me digo a mí mismo cuando algo no sale como espero?
- ¿Detecto algún pensamiento derrotista o de autoexigencia excesiva?
- ¿Qué me diría si me tratara con más amabilidad?
“Ya lo hiciste una vez. Puedes hacerlo otra vez.”
Escribe:
- ¿Cuál fue una situación difícil en la que lograste sobreponerte?
- ¿Qué recursos internos te ayudaron entonces?
- ¿Qué aprendiste de ti en aquel momento?
“La esperanza es una decisión, no una fantasía.”
Escribe:
- ¿En qué aspecto de tu vida necesitas cultivar esperanza?
- ¿Qué acciones pequeñas puedes hacer esta semana que te acerquen a ello?
- ¿Qué significaría para ti “no rendirte aún”?
“Imagina tu mejor respuesta en el momento más difícil.”
Respira cinco minutos y Escribe:
- ¿Cómo actúas?
- ¿Qué te dices a ti mismo?
- ¿Qué actitud eliges tomar?
“Mi victoria es seguir intentándolo con conciencia.”
Escribe:
- ¿Qué intención quieres mantener este fin de semana si aparece el cansancio, el desánimo o el miedo?
- Termina esta frase: “Aunque el marcador esté en contra, yo decido…”