Esta semana te invito a reflexionar sobre un momento, pasado o presente de tu sufrimiento.
Analiza tus sentimientos, ese dolor emocional : pensamientos, estado físico, estado de ánimo, tus capacidades para afrontar el día a día ….
Reflexiona de cómo has transitado estos estados tan profundos de dolor en soledad. El por qué no has sido capaz de compartirlo: por temor a ser incomprendido, por no preocupar o sencillamente, por no ser juzgado y tener que dar explicaciones.
También intenta tomar conciencia de los momentos en los que has podido sostenerte en alguien, hablar con libertad, desahogarte.
No olvidemos, que por naturaleza nos necesitamos y que las creencias de poder con todo, nos sumen en estados muy profundos y difíciles de superar.
Haz una lista, no muy extensa, de las personas que creas que son en las que puedes sostenerte en el dolor, y sencillamente, cuando lo necesites, hazlo.