Para trabajarnos la asertividad en nuestro diario, mi propuesta es la siguiente:
Localiza algún punto en tu vida donde sientas que te cuesta decir que no y hazte las siguientes reflexiones:
¿ desde dónde me cuesta decir que no: miedo al rechazo, temor por lo que pensarán de mi, miedo a la reacción de la otra persona, inseguridad en mí mismo? hay muchas razones por las que no solemos ser capaces de decir «no». Encuentra la tuya y el primer paso estará dado
¿ qué pasaría si dijese que no? ¿ ofendería a alguien sol sencillamente dejaría de estar pendiente de cubrir las necesidades de los demás en pro de mis propias necesidades? ¿es un acto egoísta o si lo veo en otros lo siento como lícito?
Recuerda: más vale estar un momento colorado que toda la vida amarillo.
Puedes hacer este ejercicio tantas veces como necesites con todo aquello que necesites mejorar en tu asertividad.