Si te apetece trabajar el duelo, esta semana te propongo hacerlo transitando el dolor a través de la escritura. Escribir una carta al ser querido perdido, no solo te permite ordenar sentimientos sino que te permite, poner palabras para honrar su memoria.
Escribir esta carta es decir aquello que la persona ha dejado como legado en ti y es permitir su marcha, no desde la rabia o el dolor, sino desde el amor y la gratitud.
Mi carta empieza así:
Querida mamá, no me puede creer aún que no te vaya a ver más. Aún no encuentro la forma de borrar las últimas imágenes, en esa habitación del hospital y con ese dolor tan grande.
Pero mamá, tu eres mucho más que eso…..