la vida es incontrolable
Imagen cedida por : Susana
Aunque quisieras preservar de cualquier peligro a tus hijos, la vida es incontrolable. Al igual que las plantas están preparadas para las inclemencias del tiempo y siempre salen adelante, los hijos están preparados para afrontar la vida y precisamente son los momentos de sufrimiento, los que le aportarán las capas de resiliencia necesarias para volar en solitario. Sostenerlos está bien, ejercer una necesidad de control en exceso los hace vulnerables.