1. El gesto consciente
Cada vez que cojas el móvil, detente un segundo antes de desbloquearlo. Haz una respiración profunda y pregúntate: ¿para qué lo estoy cogiendo? Si tienes un motivo claro, adelante. Si no, vuelve a lo que estabas haciendo. No se trata de evitarlo, sino de transformar un gesto automático en un gesto consciente.
2. Un rato sin ruido digital
Escoge un momento del día —puede ser mientras desayunas, caminas o tomas un café— para hacerlo sin mirar pantallas. Solo eso. Observa lo que ocurre a tu alrededor y dentro de ti. Tal vez sientas calma, incomodidad o ganas de distraerte. Sea lo que sea, obsérvalo sin juzgar. Cada minuto de presencia sin estímulos es un entrenamiento para tu mente.
Con estas dos propuestas, darás un gran paso