Darte cuenta de cómo estás… sin hacer nada con eso
Instrucción:
Cada día, busca un momento breve —de 3 a 5 minutos— en el que no estés haciendo nada. Sin móvil, sin música, sin distracción. Solo tú, en silencio. Puede ser sentado en una terraza, tumbado en la cama antes de dormir, o incluso mientras esperas algo.
Durante ese rato, simplemente observa qué pasa dentro de ti cuando no haces nada.
No intentes relajarte. No intentes cambiar cómo te sientes.
Solo date cuenta:
— ¿Cómo está tu cuerpo?
— ¿Cómo está tu mente?
— ¿Qué sensaciones aparecen?
Y lo más importante: no hagas nada con eso. Solo reconoce lo que hay y respira.
Si te sientes incómodo, no huyas. Si te sientes bien, no te aferres.
Solo observa. Estás aprendiendo a estar contigo, incluso cuando no es fácil.
Repite esta práctica cada día, en momentos distintos si puedes.
Verás que poco a poco, el simple gesto de estar empieza a sentirse menos extraño.