Esta semana, mi petición es que estés atento a esas situaciones en las que sientes que no eres asertivo. Solo detectar esos momentos donde cedes tu criterio y no eres capaz de ponerlo encima de la mesa, conectando con aquellas cosas en las que se conectan esos miedos al rechazo.
Una vez detectados, vete a tu diario, analízalo y medita para el desarrollo de la asertividad. Puede ser un inicio precioso de honestidad para contigo mismo.