La llegada de la primavera puede remover cosas por dentro. Para algunos de nosotros, la energía baja, el cuerpo se siente más lento o las emociones se vuelven más intensas. En este contexto, el diario de mindfulness puede ser una herramienta sencilla pero muy poderosa para acompañar esta etapa con más conciencia y amabilidad.
Te propongo dedicar unos minutos al día, durante esta semana, a observar y registrar tu experiencia. No necesitas escribir mucho. Solo ser honesto, directo y amable contigo.
Elige un momento fijo del día
Puede ser por la noche antes de dormir, o al empezar la mañana. Lo importante es la regularidad.
Respira unos segundos antes de escribir
No se trata solo de llenar una hoja. Es un pequeño momento para parar, conectar contigo y observar.
Responde a estas tres preguntas cada día:
- ¿Cómo me he sentido hoy a nivel físico?
(Ejemplo: con más sueño, con tensión, con ligereza, sin energía…) - ¿Cómo ha estado mi mundo emocional?
(Ejemplo: irritable, sensible, tranquilo, desganado…) - ¿Qué me ha ayudado hoy a sentirme un poco mejor?
(Ejemplo: una conversación, una pausa, una comida ligera, decirme algo amable…)
Cierra con una frase de autocuidado
Puede ser algo tan simple como “hoy me permito descansar” o “estoy haciendo lo mejor que puedo”.